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El pasado 1 de abril de 2020, entró en vigor el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19, con el fin de mitigar las consecuencias que, para las familias, autónomos y PYMES, comportara la actual crisis sanitaria en la que nos encontramos.
Entre las medidas decretadas, se encuentran las medidas tendentes a proteger a todos aquellos que viven en régimen de alquiler.
Si es ese tu caso, y a consecuencia de esta crisis sanitaria, te encuentras con dificultades para poder asumir las rentas, y mantener el contrato de arrendamiento de tu vivienda habitual, has de saber que las medidas decretadas para proteger a los inquilinos y evitar que pierdan su vivienda, son las siguientes:

Prórroga extraordinaria de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual

Si durante el Estado de Alarma, o hasta dos meses después del levantamiento de este, finaliza la prórroga de nuestro contrato de alquiler, se establece la posibilidad de solicitar al arrendador una prórroga extraordinaria del contrato de hasta 6 meses. Durante la prórroga extraordinaria el arrendador nos continuará aplicando las mismas condiciones contractuales. El propietario deberá atender dicha solicitud salvo que lleguemos a otro tipo de acuerdo.

Moratoria de las rentas de alquiler de la vivienda habitual

Desde el 1 de abril de 2020 si vivimos de alquiler y tenemos dificultades económicas a causa del COVID-19, podemos pedir a nuestro arrendador una moratoria en el pago de las rentas. Para ello contamos con tres meses de plazo desde el día 1 de abril y el propietario tiene siete días para contestarnos.
Se considerará que tenemos dificultades económicas, y que estamos en situación de vulnerabilidad económica cuándo:

1.- A consecuencia de la crisis sanitaria, estemos en situación de paro o si seamos profesionales acreditar una pérdida sustancial de ingresos.
2.- El alquiler y los gastos de suministros que pagamos a nuestra vivienda sean igual o superior a un 35% de los ingresos netos de la unidad familiar.
3.- Él conjunto de ingresos del mes anterior a la crisis, de la unidad familiar, no supere en 3 veces la IPREM (este límite es ampliable según el número de hijos/se y personas a cargo, y puede llegar a 5 veces la IPREM según los casos).
No se considerará que se da esta situación de vulnerabilidad económica si contamos con una vivienda en propiedad.

Si nos encontramos en esta situación podremos solicitar a nuestro propietario diferentes medidas para que, durante esta situación transitoria y excepcional, podamos mantener el contrato de alquiler de nuestra vivienda.
Las medidas que podemos solicitar y la obligatoriedad de las mismas variaran dependiendo de si el arrendador es empresa, entidad que gestiona viviendas, o gran tenedor de viviendas (tener más de 10 viviendas o tener construidos más 1500 m2) o si, por el contrario, es persona física y no se puede considerar gran tenedor de vivienda.

Si nuestro arrendador es empresa, entidad o gran tenedor de viviendas, el propietario tendrá que elegir de manera obligatoria entre aplicarnos dos medidas:

Una reducción del 50% de las rentas.
Un aplazamiento de las rentas, a devolver de manera fraccionada sin intereses ni gastos, una vez acabado dicho aplazamiento.

La reducción de rentas o el aplazamiento se concederá por el tiempo que dure el Estado de Alarma, y la medida se podrá alargar una vez finalizado dicho estado. La duración máxima de la medida no podrá ser mayor de cuatro meses.

Si nuestro arrendador es persona física y no tiene la consideración de gran tenedor, podremos solicitar al arrendador un aplazamiento de las rentas temporal y extraordinario, sin que tenga obligación de concedérnoslo.

Solicitaremos la adopción de medidas por escrito adjuntado la siguiente documentación:



Certificado acreditativo de la situación de desocupación o cese de actividad si eres autónomo.
Libro de familia o documento que acredite la situación de pareja de hecho.
Certificado de convivencia.
Declaración de discapacidad, dependencia o incapacidad permanente.
Acreditación de la titularidad de bienes de cada persona que figure en la unidad de convivencia.
Declaración responsable que se cumplen con los requisitos exigidos.



Si a consecuencia del confinamiento, encontramos dificultades para conseguir la documentación acreditativa, podemos aportar aportará una declaración responsable que justifique que cumplimos todos los requisitos.Una vez levantada el Estado de Alarma, tendremos un mes para aportar toda la documentación.
Al pedir la moratoria del pago de las rentas hay que tener en cuenta que, si se nos concede, y posteriormente se demuestra que no cumplimos con los requisitos exigidos, el propietario nos podrá reclamar daños y perjuicios y gastos ocasionados.

Línea de avales para la cobertura por cuenta del Estado de la financiación a arrendatarios

Para el caso de que propietario, persona física, se niegue a concedernos el aplazamiento en el pago de las rentas y tampoco lleguemos a ninguna solución alternativa, se regulan una serie de micro prestamos que, con el aval del Estado, a través de Instituto de Crédito Oficial, se crean a fin de ofrecernos cobertura financiera para cubrir las rentas de nuestra vivienda habitual.
Estos micro préstamos, que no tendrán gasto alguno, se podrán pedir para cubrir un máximo de seis mensualidades, a devolver sin intereses durante un plazo de seis años, prorrogables hasta cuatro años más. Estas ayudas a la financiación de las rentas se podrán solicitar en las entidades Bancarias.

Permíteme ayudarte

Si necesitas ayuda para aplicar alguna de estas medidas, u orientación sobre cómo actuar ante la negativa del propietario a aplazarte el alquiler, puedes contactar conmigo llamando al 658 590 472 o si lo prefieres, rellenando y enviado el siguiente formulario.
Estaré encantada de poder ayudarte

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